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Seguridad social de trabajadores independientes de la A a la Z 

 Miembros Odoo


Durante el 2019 los trabajadores independientes estuvieron atentos a diferentes cambios en la regulación que les atañe.


Cuando el Plan Nacional de Desarrollo 2018 – 2022 derogó el artículo 135 de la Ley 1753 de 2015, se generaron muchas dudas.


Aquí te comentamos todo lo que debes saber al respecto.


Haciendo un corto recuento, debemos traer a colación que mediante el artículo 349 de la Ley 1955 de 2019 (Plan Nacional de Desarrollo por la vigencia 2018 – 2022) se derogó expresamente el artículo 135 de la Ley 1753 de 2015, el cual establecía:

•    El IBC de los trabajadores independientes.

•    El pago mes vencido.
•    La retención de aportes de dichos trabajadores por parte de los contratantes.

Vacío jurídico que se enfrentó durante 2019

El mencionado artículo 135 había sido reglamentado mediante el Decreto 1273 de 2018, y por ello, mediante el Comunicado bajo radicado 201913000665171 de 2019, la subdirectora del Minsalud se vio obligada a pronunciarse.

El ministerio indicó que con ocasión de la promulgación de la mencionada Ley 1955 de 2019, a partir del 25 de mayo del año en curso se produjo el decaimiento del Decreto 1273 en cuestión por la inexistencia de su fundamento legal, esto es, del artículo 135 de la Ley 1753 de 2015.

Consulte nuestro editorial Minsalud se pronuncia frente a cambios que trajo el PND respecto a los trabajadores independientes, para documentarse más al respecto.
Por lo dicho, se entendió que la regla de retención y giro de aportes de parte de los contratantes nunca entró en vigor.

Además, el Minsalud precisó que todos los independientes, sin distinción de su categoría, seguirán surtiendo la cotización de aportes tal como se venía haciendo, es decir, mes vencido, según lo establece el artículo 244 del Plan Nacional de Desarrollo vigente.

Teniendo claro lo anterior, en las siguientes líneas presentamos los principales aspectos laborales que debes tener claros respecto a los trabajadores independientes:


Tipos de trabajadores independientes


Un trabajador independiente es una persona natural que presta sus servicios con total independencia a favor de un tercero.

Es decir, la responsabilidad por su actividad laboral recae sobre sí mismo, y no se encuentra sometido a órdenes por parte de un empleador, sino que acuerda con el contratante llevar a cabo determinadas actividades.

Existen tres tipos:

Trabajador independiente mediante contrato por prestación de servicios

Estos trabajadores son personas naturales que:
 
• Prestan un servicio personal sin acudir a la subcontratación de terceros.
• No requieren del uso de  materiales o insumos para darle cumplimiento al servicio.
• Reciben por la prestación del servicio una remuneración
que no corresponde a un pago salarial, sino a  honorarios.
• Prestan un servicio en el que está en juego el componente intelectual más que el físico.


Trabajador independiente por cuenta propia


Esta categoría comprende a aquellas personas naturales
que realizan actividades de manera habitual, por su cuenta y riesgo, sin contar con un contrato de trabajo que los vincule a alguna empresa.
Además, cumplen las siguientes características:
 
• Para el desarrollo de su actividad incurren en costos y gastos.
• Asumen las pérdidas generadas con ocasión de la prestación del servicio o la venta de bienes.
• Realizan también actividades de honorarios y servicios no personales, en las que deben incurrir en costos y gastos, y en algunos casos recurrir a la subcontratación de personal.
• Generalmente declaran en la cédula de rentas no laborales (cédula general por el año gravable 2019).


Trabajador independiente con contrato diferente al de prestación de servicios


Esta clase de trabajador independiente se caracteriza por percibir sus ingresos en calidad de inversionista pasivo.
En esta categoría se ubica de forma particular el rentista de capital, ya que recibe dividendos, utilidades, participaciones, rendimientos financieros, intereses, arrendamiento de bienes muebles o inmuebles y rentas fiduciarias o vitalicias.


Contrato de prestación de servicios


Los contratos por prestación de servicios pueden celebrarse entre personas jurídicas o entre personas naturales y jurídicas. Su naturaleza puede ser de orden civil, comercial o administrativo, y de acuerdo con ello se le dará aplicabilidad a la normatividad correspondiente con su ejecución.


En el siguiente gráfico podrás conocer algunas particularidades del contrato en mención y ejemplos de los acuerdos que no clasifican como contratos de prestación de servicios:



Contrato realidad



El contrato realidad es una figura de construcción jurisprudencial con la que se prueba que entre contratante y



  

Bloque de imagen y texto

contratista existió una relación laboral oculta bajo la suscripción de contratos de otra naturaleza.


contratista existió una relación laboral oculta bajo la suscripción de contratos de otra naturaleza.

El contrato realidad debe probarse con suficiencia, demostrando que se cumplieron los siguientes tres elementos esenciales de la relación laboral:


1.    Prestación personal del servicio: quiere decir que el demandante (trabajador) debe probar que él y solo él podía llevar a cabo la labor encomendada.

Esto es así porque en los contratos de prestación de servicios existe la posibilidad de que el contratista subcontrate a otros para cumplir el objeto del mandato, lo cual no es natural en los contratos laborales, dados los riesgos que podría acarrear para la empresa respecto a secretos industriales, seguridad y salud en el trabajo, y consideraciones similares.



2.    Continuada subordinación: este requisito se suele probar demostrando el cumplimiento de horarios, la naturaleza de las funciones pactadas en el contrato que tengan carácter de subordinación ante un jefe inmediato, permisos de ausencia en caso de citas médicas, que el empleador sea quien le entregue al supuesto “contratista” los implementos para llevar a cabo la prestación del servicio, etc.



3.    Salario: por lo general, en los contratos de prestación de servicios lo que se paga como contraprestación son honorarios, los cuales no se pueden entender como salario.
Para corroborar esto, normalmente se señala que el contratista es quien ha asumido el pago de sus aportes a seguridad social, y que dentro del contrato hay un valor total establecido para el desarrollo del mismo; solo que dicha suma se ha fraccionado en pagos mensuales.


Este argumento será débil ante un juez laboral cuando él encuentre probados los pagos continuos, y más aún si el monto pagado no ha sido variable.


La Corte Suprema de Justicia, mediante la Sentencia SL981 de 2019, instó a los contratantes a evitar el abuso de los contratos de prestación de servicios, advirtiendo que suscribir dichos contratos de manera continuada tendrá como presunción el ocultamiento de una relación laboral dependiente.


FUENTE: ACTUALICESE ENERO 2020